lunes, 5 de julio de 2010

Otra bandera informativa

Muchas generaciones de periodistas escucharon en las aulas universitarias que los diarios, para servir a los lectores, tienen que "hacer comunidad". Saber cuáles son los grandes asuntos de su ciudad-región-país y estar muy pendientes de ellos para defenderlos, salvaguardarlos... En la prensa española, el diario con más banderas informativas "evidentes" es Heraldo de Aragón.


Hace unos días mostramos su iniciativa en defensa de la devolución de obras de arte religiosas. El tema sigue. Y se ha sumado "formalmente" otro:

El primer día, la "puesta en escena":



Desde ese "pistoletazo de salida", seguimiento planificado:







Podríamos seguir, pero pensamos que así es más que suficiente.

sábado, 3 de julio de 2010

Desembarco en la profesión (15)

Leyre Iglesias es nuestra protagonista de hoy. Bilbao en el corazón. Se estrenó en Deia y hoy sigue haciendo buen periodismo en El Mundo del País Vasco.

—Hello, I call from Bilbao. ¿Puedo hablar contigo unos minutos sobre el atentado?

Así empecé. El 7 de julio de 2005, el triste 7-J, fue mi tercer día en una redacción de un periódico. Mi tercer día en Deia, en Bilbao. Los atentados de Londres me arrancaron como a una zanahoria de mi sección habitual (si es que en tres días se podía llamar así), la de Sociedad, para apoyar a los compañeros de Internacional. “Tienes que buscar a vascos que estén en Londres”, me dijo mi jefe. “Y rápido”. No sabía por dónde empezar, pero en ese momento es cuando se me empezó a calentar esa sangre que creo que tenemos quienes adoramos la información. (“Si tienes esa sangre”, me dijo una compañera de El Mundo un año después, “lo pasarás bien. Si no, no lo aguantarás”). La primera llamada a una agencia de viajes fue tan incómoda, que tuve ganas de colgar. Pero a la décima prueba conseguí a una chica de Bilbao que estaba pasando unos días en el centro de la capital inglesa. La cosa había salido bien.

Llegué a Deia el 4 de julio de 2005. Acababa de terminar segundo de carrera y por primera vez iba a escribir en una redacción de verdad, en un periódico real y con una razón de peso, no como aquella de: “Perdone, soy estudiante de Periodismo y estoy haciendo un reportaje para clase sobre…”. Conseguí el puesto para el verano porque mandé a casi todos los periódicos que conocía en la zona norte una carta con currículum y notas. En segundo no era habitual hacer prácticas, pero un profesor de la universidad (una especie de ángel de la guarda) me animó a intentarlo, un par de semanas antes de que acabara el curso. Y Deia me respondió. Iban a hacer una excepción.

Sin apenas esperarlo y con veinte años, descubrí el funcionamiento de un diario y de un ordenador sin CD-ROM. Descubrí que los titulares tenían un espacio limitado (me tiraba media hora con cada uno) y también que muy pocos periodistas mantenían la ilusión con la que supuse que habían empezado. Así que, además de intentar trabajar bien, me prometí hacer todo lo posible para no llegar a aquella inercia laboral que me pareció tan triste en una profesión como ésta.

Muchas de las cosas que me pasaron fueron posibles gracias a dos variables: becaria y verano. Sólo en esas circunstancias cubres cosas que quizá no deberías cubrir, lo que puede ser un desastre o una oportunidad. Me las preparé bien (más de lo normal) y acabaron siendo oportunidades. Un ejemplo: tuve que hacer una entrevista a un médico que pertenecía a una empresa de investigación sobre el cáncer puntera en Euskadi. Me documenté sobre el cáncer como para una tesis, me arreglé para parecer un poco mayor (los tacones me destrozaban) y llegué a la entrevista diciendo “Buenos días” y dándole la mano al entrevistado.

—Así que tú eres la encargada de los temas de ciencia en el periódico.
—No exactamente.

Sí, era becaria, pero creo que en aquel momento sabía más del cáncer que la redacción entera. Al primer vistazo leí su mente y no me gustó. Por su cabeza pasó la comprensible sensación que experimenta quien ve frente a sí a un becario, con su libreta impoluta y su bolígrafo nuevo, su grabadora de última generación y su nerviosismo más o menos manifiesto: Qué poco valora el periódico este tema (o sea, a mí) para haber mandado a un sucedáneo de periodista sin experiencia. Pero nos caímos bien. Pregunté, repregunté… y poco a poco se fue convenciendo de que sabía algo sobre el tema, de que las preguntas que le hacía no eran las de un paracaidista del cáncer.

La entrevista salió un par de días después y, aunque en el pie de foto él no fuera una persona (Fernando), sino un gerundio (Frenando), el importante investigador me escribió un mail a mí, ¡becaria! (ahora lo escribo y todavía me hace mover la cabeza), para agradecerme “la excelente entrevista”. Era comprensible para el lector (me fío de mi familia, amigos, etc.) y no tenía ningún fallo científico (me fío del señor Frenando). Mis jefes no me dijeron nada, pero entendí que era porque no estaba del todo mal. Eso también lo aprendí: se dice más alto y antes lo malo que lo bueno.

Me lo pasé muy bien. Ahora ha cambiado y no sé cómo funciona; entonces era un periódico con nombre pero no demasiado grande: el jefe nos dejaba estar presentes en las reuniones de temas y era muy amable con los recién llegados. Él me encargó uno de los reportajes con los que más he disfrutado en estos últimos dos años. Me dio un post-it con un número de teléfono (no sabía de quién era) y una historia. “Algo sobre un niño de la guerra”. Conseguí dar con el hombre, que había vivido en Rusia hasta que hacía un par de años había podido regresar a España y se había instalado en Levante. Desde el auricular de un pequeño despacho de la redacción, escuché la despedida de su madre, su relato sobre la batalla de San Petersburgo, su amor con una muchacha rusa que, treinta años después, le chivaba junto al teléfono las fechas que Luis no recordaba. Estuve dos horas comprendiéndole, apuntándole, escribiéndole. Me costó más sintetizar en 150 líneas el dolor y el sentimiento con los que me había confesado su vida.

También metí patas de esas que uno agradece no haber dicho en alto porque la redacción le habría ahogado en lágrimas de risa. Era un periódico que yo no conocía, y durante bastante tiempo, cuando oía hablar de su suplemento Caduca hoy, pensaba que era el planillo del día. Tampoco tenía muy claro qué era eso del planillo. El caso es que escribía y, además, me pagaban. Me parece que fueron 260 euros al mes, que empleé en un viaje a Burdeos.

Me reí aprendiendo. Una mañana, Ibarretxe me dio la mano tras la inauguración de un pabellón en el Hospital de Basurto, mientras yo pensaba si era de mala educación estar mascando chicle al tiempo que apretaba la mano del lehendakari… Me tocaron también temas algo inverosímiles, como escribir un reportaje sobre Níger desde Bilbao (capital del mundo, pero no para tanto) o cubrir durante semanas las consecuencias en el mercado de aquellos “pollos locos” que se convirtieron hace dos años en la serpiente informativa del verano. “¿Compra usted pollo actualmente?” fue la frase que más veces pronuncié en aquellos meses. El problema es que la gente sí compraba pollo, y yo tenía que encontrar a los que, presos del pánico, habían dejado de consumir carne de ave.

Es lo que pasa cuando los jefes escriben el titular antes de que uno salga a la calle.



Leyre, al fondo. Con un puñado de buenos becarios de El Mundo del País Vasco.

viernes, 2 de julio de 2010

Prudencia llena de esperanza

Alba Taladrid, una joven pero ya curtida periodista de El Correo Gallego, ha publicado en dos entregas un excelente tema. Muchas horas bien invertidas. Ciencia y personas se dan la mano.


jueves, 1 de julio de 2010

Pepe Gotera y Otilio en Galicia

La entradilla de esta doble de La Voz de Galicia lo explica muy bien: "Por tercer año consecutivo, los lectores de la edición digital de La Voz eligieron las fotografías que mejor retratan la Galicia del reciclaje y de los apaños caseros". Una gran idea.


miércoles, 30 de junio de 2010

El futuro del periodismo

Todos los años solemos mostrar el "fin de fiesta" de "El País de los Estudiantes," esa apuesta del diario para que los chavales comiencen a desarrollar la fantástica vocación por este oficio. Luego hablaremos de este asunto, porque antes nos gustaría enseñar otra iniciativa. La Voz de Galicia publica todos los miércoles el suplemento "La voz de la escuela":



Hace uno días, cinco chicos y chicas recibieron sus premios por los artículos periodísticos apadrinados por el programa Prensa-Escuela:


Desde aquí nuestra enhorabuena a los ganadores y a todos los que han participado.




También hemos leído estos días en El País los resultados de su estupendo concurso, ya en su novena edición.


En la web del periódico, toda la información. Los más de 44.000 chavales que han participado merecen un aplauso. El periódico Enredados, del colegio Nuestra Señora de la Paz, de Torrelavega (Cantabria), se llevó el primer premio.


martes, 29 de junio de 2010

Maribel Verdú: luces, cámara, acción

Qué gran fotografía. Y qué bien la ha aprovechado —después de unas cuantas llamadas— Diario de Navarra.



Fernándo Hernández nos cuenta algunas claves de esta casi doble página: "Blanca Aldanondo, nuestra fotógrafa de la delegación de Tudela, que cubrió el rodaje en las Bardenas de la película De tu ventana a la mía, envió una espléndida imagen que reflejaba perfectamente la complejidad del rodaje de una película: a un lado, la actriz, Maribel Verdú, vestida de época; enfrente, las diecisiete personas que le acompañaban en el rodaje de un solo plano, en el que ni siquiera tenía que hablar".

"Aunque no es extraño que dediquemos reportajes a equipos de trabajo, es excepcional que una sola fotografía recoja a un grupo tan amplio en el momento de su actividad, así que decidimos montar una información protagonizada por la fotografía que respondiera a una pregunta: ¿Qué hace cada una de estas personas? La redactora de Diario 2 Michelle Unzué se encargó de ponerse en contacto con Kike Mora, de la productora Amapola Films, para que nos identificara a cada una de esas personas, no sólo por sus nombres, sino también por sus funciones. Esa información y la facilitada por Lorea Méndez, del Instituto Navarro del Cine, sirvieron para tener pequeñas fichas de cada persona. Rubén Úcar, del departamento de Diseño, optó por la solución más sencilla y efectiva (numerar al equipo en la foto) para relacionar a cada persona con su ficha".

lunes, 28 de junio de 2010

Chavalería al poder

El "Día del Mini" es la gran fiesta del baloncesto gallego. Más de 1.400 chavales en la cancha. Valía la pena apostar por el tema. Y así lo hizo El Correo Gallego. El primer día, la gran crónica de la jornada:


Al día siguiente, los 98 equipos que participaron:



La guinda, otra doble con los que ayudaron a que la séptima edición del evento fuera un éxito:

sábado, 26 de junio de 2010

Desembarco en la profesión (14)

Alberto Sanz es un todoterreno que lleva muchos años vinculado a la Cope. Su historia está ligada a un penalti que se pitó en medio del campo...

Todo comenzó en septiembre de 2003 en la cadena COPE. Antes ya había hecho cosillas, como enviar notas de prensa a los diarios con crónicas de tenis, pero hasta ese momento no había hecho nada serio. Antes de comenzar la liga me llamaron para trabajar durante el año en deportes, ya que Javier Luis Velasco, quien me recomendó, dejaba el puesto. Finalmente la cosa no pude ser, ya que uno de los becarios lo estaba haciendo muy bien en informativos y vieron la posibilidad de poder seguir contando con él en deportes (no procede decir su nombre). Pese a que no sabía mucho de fútbol, su saber hacer con el micrófono le dio la oportunidad. Yo me tuve que resignar, pero la verdad es que lo entendí. Me pareció normal. Ojalá en todos los sitios dieran confianza y continuidad a la gente que se ha formado en sus empresas.

Pero, cosas de la vida, días más tarde comenzó la liga española con un Osasuna-Valencia. Comenzaba el “Tiempo de Juego” de aquel año, con Eduardo García e Isaac Fouto, y con todo un Javier Alonso en la cabina retransmitiendo. Como becario de deportes le tocaba hacer de inalámbrico en el Sadar. A mediados de la primera parte, con un potente grito entró en antena el inalámbrico diciendo: “Penalti en el centro del campo en el Sadar”, ante el asombro de los oyentes, pero sobre todo ante la sorpresa de Javier Alonso, que no se podía creer lo que veía, más bien lo que oía… Gracias a ese penalti al siguiente lunes me llamaron para que me incorporara a los deportes de la COPE, junto a Patxi Cervantes y Jose Javier Iso.

Comencé yendo martes y miércoles a Tajonar a cubrir el entrenamiento y a hacer de inalámbrico al Sadar. De mi primer partido no olvido mi mayor miedo, salir en el “Radiador” (sección del programa del “Tirachinas” en el que se ríen de las pifias de los locutores), ni del riguroso examen futbolístico al que me sometió Javier Alonso para asegurarse de que sabía de lo que hablaba. El ir respondiendo a las preguntas correctamente le iba tranquilizando, pero cuando le dije los colores de la camiseta del Sestao (el equipo de sus amores) se calmó por completo. A partir de ahí comenzaron las conexiones los sábados a la una de la madrugada para hacer la previa del partido de Osasuna, unos me venía mal porque estaba con sueño y me quería dormir y no podía (y a veces no llamaban), y otros porque tenía cena con los amigos y estaba preocupado por el ruido o por la cobertura dependiendo en que lugar (ahí llamaban siempre).

Desde entonces llegaron momentos inolvidables, como subir con el micrófono inalámbrico narrando y corriendo las escaleras del Reyno de Navarra hasta llegar al palco y ahí entrevistar a los jugadores mientras saludan a los aficionados que festejan la clasificación para la Champions, ver que tanto los diarios deportivos como los nacionales hacen eco de una entrevista mía al uruguayo Pablo García para la revista Don Balón, cantar el gol de Nekounam en directo que clasificaba al equipo rojillo para octavos de la UEFA en el último segundo. O malos momentos, como tratar de hacer una entrevista coherente a los jugadores de Osasuna en la hierba del Vicente Calderón tras perder la final de la Copa del Rey.



Recuerdo con bastante amargura el día de la muerte del portero del Portland Vladimir Rivero. El día estaba previsto como una fiesta, y es que el programa del “Tirachinas” de José Antonio Abellán visitaba Pamplona con todo el show que ellos montan. Sin embargo, la noticia de la muerte de Vladimir nos cayó a todos como una losa, y más a mí, cuando, buscando en el archivo una entrevista suya, se dio la casualidad que era una que le hice y en la que se le escuchaba constantemente a su hija hablar de fondo.

A lo largo de estos años me han dado muchos consejos, y de todos ellos me quedo con dos. El primero me lo regaló Javier Espiga, un gran tipo que me dijo: “No sólo hay que ser honrado, sino que también hay que parecerlo”. Considero imprescindible ser honrado y honesto, y más en esta profesión. Pero no hay que olvidar que también debes dar esa imagen. El otro me lo dio Iñigo Eguillor, técnico de COPE, muy bueno por cierto, quien dijo: “En antena jamás digas problemas técnicos”. Tiene toda la razón, ya que, si tu voz se está escuchando, es gracias a él. Pero el consejo es extensible a todos los aspectos, y es que no se puede ir culpando a los compañeros de puertas a fuera.

Han sido ya varios años narrando partidos del Portland San Antonio, del MRA Navarra, y de casi todo lo deportivo que pasaba en Navarra en los que he vivido momento únicos desde una perspectiva diferente al resto de los espectadores. Hay muchas cosas con las que quedarse: los momentos vividos, conocer a gente, la satisfacción de cuando algo tras muchas horas de trabajo sale bien, la ilusión de las madres cuando alguien les comenta que han visto/oído a su hijo… aunque desgraciadamente todo esto no va en relación al sueldo (si es que hay suerte y existe) los primeros años. No se sabe dónde ni cómo terminará uno, tan sólo puedo decir que estos primeros pasos del periodismo han merecido la pena, no nos haremos al principio millonarios (y tal vez al final tampoco), pero lo que se disfruta haciendo algunos trabajos no se paga con dinero.

No sé cuanto tiempo más seguiré en la COPE, pero he de estar agradecido por darme la oportunidad y por confiar en mi a lo largo de estos casi cinco años, que me han servido para formarme (que no forrarme), y para abrirme las puertas a otro trabajos, ya que gracias a esto hoy día puedo decir que estoy trabajando en Difusión Comunicación y Marketing, una de las empresas importantes de comunicación de Navarra, en la que soy jefe de edición de la revista Escaparate, además de ser corresponsal en Pamplona de la revista Don Balón y de ser jefe de prensa de la Federación Navarra de Tenis. Todo ello compatibilizado con la retransmisión de los partidos de Osasuna a nivel nacional en COPE.

Quién me iba a decir a mi hace varios años que iba hacer una entrevista para la revista Escaparate (en la que actualmente trabajo) a Patricia Conde con la ayuda de todo un profesional como Juan Antonio Villanueva. Este es sólo un ejemplo de la cantidad de cosas especiales que se hacen en esta profesión. Ya he hecho muchas cosas, pero lo mejor es que sé que me quedan muchas más por vivir y hacer.

Quién me iba a decir a mí que ese penalti en el centro del campo me iba a aportar tantas y tantas cosas…

viernes, 25 de junio de 2010

100 ideas

Los que más saben —esos que solemos denominar "expertos"— raramente llaman a los medios de comunicación para comentar las cosas que pasan. Si no se contacta con ellos, lo normal es que sean los de siempre (partidos, políticos, sindicatos...) quienes envíen sus opiniones. Por eso se agradecen esfuerzos como el que acaba de hacer El País: ha llamado a un puñado de expertos (también a algún político) para, entre todos, aportar ideas.



jueves, 24 de junio de 2010

764 baldosas

Nada mejor que ser rigurosos para hacer buen periodismo. En los diarios sobran declaraciones y faltan datos. Cuesta más, a veces mucho más, conseguirlos, pero... no hay color. Estos ejemplos de Diario de Burgos y de Heraldo de Soria son muy buenos:



miércoles, 23 de junio de 2010

Aquí no hay quien viva

¿Hay algún modo más eficaz y más atractivo de contar los problemas de una comunidad de vecinos que el que acaba de emplear en esta doble página Heraldo de Aragón?

martes, 22 de junio de 2010

Mirar de reojo

Ayer finalizábamos con un ejemplo de La Vanguardia y hoy ponermos de nuevo la mirada en el diario catalán porque es uno de los diarios que más ejemplos ofrece de comparar lo que pasa en Barcelona con lo que sucede en otras ciudades. Madrid —la capital— y Valencia —la gran amenaza— suelen estar siempre en el punto de mira:





lunes, 21 de junio de 2010

Jardines en los tejados

Más calle. Más vida. Más cosas que pasan. Como estas páginas de El Periódico, atentas a una "actualidad" sobre la que nadie nos convoca pero tan real como las demás.



O como esta de Diari de Tarragona:


O como este tema de La Vanguardia:


sábado, 19 de junio de 2010

Desembarco en la profesión (13)

Pilar Santaolalla ha desarrollado toda su carrera profesional en La Rioja, su tierra. En la actualidad, lleva las riendas de Onda Cero. Pero sus primeros pasos los dio en Madrid. Esta es su historia:

Recalé en Antena 3 de Televisión (A3) aquel verano de 1991 de casualidad, como suceden casi siempre las cosas buenas de la vida. Había enviado mi currículum fuera de plazo, pero me llamaron para una entrevista urgente en Madrid. Siempre recuerdo con enorme cariño la cazada que me pegó Paco Sánchez en la estación de autobuses de Soria: él era todavía mi profesor de Redacción y me había comentado la posibilidad de quedarme a hacer la tesis en la Uni, y, cuando le vi en la estación soriana, no recuerdo que trola le solté de por qué iba yo camino de Madrid. La mentira piadosa me salió del alma porque me pareció que le estaba traicionando para irme a la tele y... Vamos, una cazada en toda regla.

Cuando llegué a la entrevista en A3 recuerdo que uno de los que estaba en la mesa era Manuel Martin Ferrand, y que me preguntaron mucho sobre qué opinaba de tal o cual político, o de tal o cuál tema... Vamos, que mi impresión era que querían saber si, a pesar de la inexperiencia profesional, tenía criterio sobre la actualidad.

Me asignaron a la sección de Economía, con uno de los mejores jefes que he tenido nunca: Alejandro Dueñas. Y llegué a la sección junto con otro becario alto, con gafas, barbilampiño y con cara de niño, con olfato periodístico y muy trabajador. Y con acento cordobés. Era Julio Anguita Parrado... Trabajamos codo con codo durante los tres meses de las prácticas, y, aunque intentaba distanciarse del peso político que por entonces tenía su padre (no se parecía a su progenitor ni en lo físico, ni en la forma de pensar, ni en casi nada), le costaba mucho que la gente reconociese su gran profesionalidad. Y por eso me dolió mucho cuando murió el 7 de abril de 2003 en la guerra de Irak, cuando cubría la contienda dentro de la Tercera División de Infantería del Ejército americano. Me dolió porque conocí lo excelente profesional y persona que era, ¡y el lastre que supuso para él ser hijo de quien era!

Al tercer día de mi debú en la sección me ocurrió una experiencia profesional de las que dejan huella y que aún hoy, dieciséis años después, me recuerda mi entonces jefe Alejandro Dueñas. Poco antes de las siete de la tarde saltó la noticia de un acuerdo entre Apple Macintosh e IBM. Vamos, una bomba informática y económica. Al entonces director y presentador del informativo de las 20.30, Fernando González-Urbaneja, se le ocurrió dar la noticia con un redactor que anunciase la fusión de ambos gigantes informáticos y que se viesen por detrás un ordenador Macintosh y otro IBM. Alejandro me asignó la información. Hasta aquí, nada extraño.

Pero resulta que en todo el complejo de A3 no existía ni un solo IBM. Increíble, pero cierto. Nos planteamos salir corriendo con la unidad móvil a una casa de ordenadores, pero no íbamos a llegar a tiempo de llegar con las imágenes, editar... Tampoco sé bien cómo, pero de repente, y a media hora de empezar el informativo, apareció un IBM en una torre de A3.

Tan sólo llevaba tres días en la tele, pero repetí cuatro veces la noticia (¡qué difícil es hablar a un agujero negro, al objetivo de la cámara, que ni te mira, ni te escucha, ni te hace gestos!), la editamos y salió al aire.

Se preguntarán que cuál fue la lección que aprendí. Primero, y esto lo he comprobado con los años, que las cosas siempre se solucionan, de forma mejor o peor, pero siempre se solucionan. Segundo, que para ser un buen jefe hay que delegar y dar responsabilidad a los demás. Y lo digo porque a Alejandro Dueñas le cayó al día siguiente una bronca considerable por haber dejado a una becaria, que tan sólo llevaba tres días en la casa, que afrontase una noticia de tal calado. Alejandro se escudó en que la noticia había salido y había salido de forma correcta, y que entonces no tenían por qué recriminarle nada.

Otra lección más: tienes que defender siempre a tu gente. Y otra más: Alejandro nunca me dijo que le hubiesen echado en cara la responsabilidad de dejarme tal noticia; lo intuí y lo escuché “sin querer” al pasar por un despacho, y por eso aprendí que no debemos trasladar a los subordinados las discusiones o las broncas de nuestros superiores. Aquella tarde, si mi jefe me hubiese comunicado esa queja, posiblemente no hubiese levantado cabeza en unos cuantos días. Como les decía, Alejandro, uno de los mejores jefes que he tenido. Y como les contaba, Julio Anguita Parrado, un gran profesional con el que trabajé unos meses.

Desde entonces ha llovido mucho. Me fui de la tele a la prensa escrita, de ahí a la Uni, luego a un gabinete de comunicación hasta llegar a la radio, a Onda Cero, que es donde trabajo como directora regional de La Rioja.

En todos mis destinos profesionales he aprendido —y sigo aprendiendo— muchísimo. Y eso es muy importante. Como tener buenos jefes y compañeros. Gracias Alejandro. Gracias Julio.


(Pilar es la de la izquierda. En la imagen aparece con Idioa Altadill, responsable de Onda Cero en Navarra).

viernes, 18 de junio de 2010

Golazo en Badajoz

Esta es la "historia" de cómo un diario pequeño se atreve a pensar y a sacar adelante un tratamiento informativo propio para abordar el Mundial de fútbol. Ese periódico es Hoy de Badajoz. Ángel Ortiz, su director, nos cuenta las ideas:

"Hemos incorporado en el periódico, junto a cada crónica y cada previa de todos los partidos, unas píldoras estadísticas que hacen nuestros contenidos distintos a los de cualquier otro medio impreso. Son lo que llamamos las píldoras de Mr. Chip. (http://www.hoy.es/20100611/deportes/futbol/pildoras-chip-201006111052.html). Las vamos metiendo en la web conforme se desarrollan los partidos y vamos creando un interesante archivo de anécdotas y récords que, al término del Mundial, podrán resumir el campeonato desde otro punto de vista. Pensamos que hemos logrado atraer al menos el interés de bastante gente a la que le importa muy poco el Mundial y el fútbol, pero que eso sí se lo lee".




"Por otro lado, desde el viernes pasado llevamos dos portadas, cada una en un sentido en el mismo periódico (en primera y última). Mientras España juegue esta competición, nuestros lectores estarán entrando a un periódico generalista extremeño, con su portada, y a otro deportivo muy volcado en el Mundial 2010. Desde luego, esta segunda parte es arriesgada, por cuanto introduce un cambio de estructura potente. Hasta el punto de que en algunos puntos de venta tenemos dos tacos de periódicos, unos con una portada y otros con otra. Pero llega el momento de arriesgar. Haciendo lo que hacemos, sabemos lo que nos espera. Probando, cambiando, jugando, experimentando, a nosotros nos está dando resultado. Aunque sólo sea porque combatimos el aburrimiento de ver que todo se nos vuelve en contra, hagamos lo que hagamos".




jueves, 17 de junio de 2010

Motores a punto

El circuito de Navarra está a punto de estrenarse. Se abrirá al público en la localidad de Los Arcos el próximo 19 de junio. Diario de Navarra nos cuenta sus "secretos" en cuatro páginas muy bien trabajadas:



miércoles, 16 de junio de 2010

A más formación, menos paro

Hace un par de días leímos un buen tema centrado en la selectividad en elpais.com:


Así les ha ido en la vida a cuatro jóvenes que destacaron en la prueba:

martes, 15 de junio de 2010

El más viejo del lugar


Hay muchos hechos que, aislados, son importantes, pero que cobran aún más relevancia cuando se comparan. Si siempre que sucede algo se puede acudir a la comparación, se gana en eficacia. Lo hemos visto recientemente en El Periódico de Aragón:

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